Rosalía hizo de México su propio universo: así vivimos el LUX TOUR 2026

Rosalía regresó a México y esta vez se presentó por primera vez en el Palacio de los Deportes, ofreciendo 5 fechas: 22, 24, 26, 28 y 29 de agosto para que todos sus fans mexicanos tengan oportunidad de verla durante su gira “Lux Tour”. En Performance tuvimos la oportunidad de asistir este 24 de agosto a su 2da fecha, pero la 1ra en hacer sold out.

Esta gira está lejos de ser convencional, ya que Rosalía está presentando una propuesta escénica de 5 actos, donde explora todas sus facetas como artista, mezclando referencias artísticas, religiosas, cinematográficas y mitológicas, incluyendo canciones interpretadas en 11 idiomas diferentes, acompañando un concepto teatral y una orquesta en vivo.

El primer acto del concierto está marcado por una atmósfera clásica. Rosalía sale de una caja al escenario vestida de bailarina, representando la obra de Edgar Degas, uno de los grandes maestros del impresionismo francés, y continúa llena de espiritualidad interpretando “Mio Cristo Piangi Diamanti”, utilizando una tela que funciona como velo para representar una virgen.

En el segundo acto, la atmósfera cambia radicalmente de la luz a la oscuridad. La inspiración principal proviene de Francisco de Goya, particularmente de su célebre obra Aquelarre, y vemos a Rosalía con cuernos y a sus bailarines representando un aquelarre para interpretar “Berghain”. Dentro de este mismo acto Rosalía pone a bailar a su público, dejando la interpretación teatral y clásica, interpretando sus éxitos “Saoko” y “La Fama”.

El tercer acto inicia con Rosalía interpretando la perla vestida de blanco, y proyectando una imagen que evoca la escultura clásica y el cine en blanco y negro. Posteriormente hace una referencia a la Mona Lisa al aparecer detrás de un marco para interpretar el cover de “Can’t Take My Eyes Off of You” acompañada de fans invitados al escenario que le toman fotografías mientras ella canta, algo muy irónico de su presentación.

Una de las partes que más intrigan a los fans en este tour son los invitados especiales, ya que Rosalía invita artistas a un “confesionario”, donde platica amenamente con ellos sobre sus pecados y en esta ocasión la invitada fie Mon Laferte, quién comentó que no tenía nada que confesar, sin embargo quería hablar de sí misma esta vez y no tanto de los hombres como en sus canciones.

El show continúa con el cuarto acto donde Rosalía sale a caminar entre los fans mientras interpreta “Dios es un Stalker” y luego sube al escenario en forma de cruz donde se encuentra la orquesta para bailar “La rumba del perdón”. Y cerrando con el quinto acto, Rosalía agradece toda la magia del público Mexicano para finalizar el concierto con “Novia Robot” y “Magnolias”, donde la artista aparece cubierta por una capa de encaje que evoca una especie de funeral simbólico.

De esta forma Rosalía cierra una fecha más en la Ciudad de México, con una interesante propuesta en su carrera artística donde mezcla pop, ópera, música clásica, electrónica, flamenco y elementos de música experimental, y con la fuerza y agilidad vocal que la caracterizan.